RES POLITICA MUNDIALIS - 1. EL MUNDO CONTRA EE. UU.
1. EL MUNDO CONTRA EE. UU. …
EL GLOBALISMO LIBERAL MUNDIAL CONTRA DONALD TRUMP…
EL PROGRESISMO WOKE "IZQUIERDOSO" DEL PLANETA CONTRA DIOS…
¿PODRÁN?
LA PREGUNTA SE RESPONDE POR SÍ SOLA

Por Joseph Abraham Villacorta Olano, M.D.
*PRIMER MANDATO (2017 – 2021)
Desde una perspectiva geopolítica y teórica, la administración de Trump (2017-2021) representó un quiebre con el orden internacional liberal construido tras la Segunda Guerra Mundial. Su doctrina de política exterior, basada en el nacionalismo económico y el unilateralismo estratégico, generó fricciones con múltiples actores del sistema internacional, particularmente con gobiernos progresistas y estructuras multilaterales.
1. Desafío al Multilateralismo y al Orden Internacional Liberal
Trump desmanteló o debilitó instituciones clave de la gobernanza global:
Retiro del Acuerdo de París (2017): Su rechazo a la cooperación climática afectó la relación con la UE y otras potencias progresistas.
Salida de la OMS (2020): En plena pandemia de COVID-19, EE. UU. abandonó el organismo, reforzando la percepción de aislacionismo.
Críticas a la ONU y la OTAN: Desfinanció agencias de la ONU y presionó a los aliados europeos para aumentar el gasto en defensa, socavando la confianza en la alianza transatlántica.
2. Política Exterior Ideológica: Antagonismo con Gobiernos Progresistas
Trump impulsó una política exterior con tintes ideológicos, alineándose con gobiernos de derecha y confrontando a los de izquierda:
América Latina: Reforzó sanciones contra Venezuela, Cuba y Nicaragua, mientras apoyaba a gobiernos de derecha como el de Bolsonaro en Brasil.
Europa: Se enfrentó a líderes como Merkel y Macron, quienes defendían el multilateralismo y el Estado de bienestar.
China y Rusia: Mantuvo una retórica agresiva contra China, pero tuvo una relación ambigua con Rusia, generando tensiones en el seno de la OTAN.
3. La Reacción de las Naciones Progresistas
Los gobiernos progresistas, especialmente en Europa y América Latina, vieron a Trump como una amenaza para la estabilidad global y reaccionaron en diferentes niveles:
Unión Europea: Fortaleció su autonomía estratégica y promovió políticas climáticas y económicas opuestas al trumpismo.
América Latina: Gobiernos como el de AMLO en México y Alberto Fernández en Argentina intentaron una relación pragmática, pero con tensiones en temas migratorios y económicos.
Asia y África: Se buscaron nuevas alianzas comerciales, en parte para contrarrestar la guerra comercial EE. UU. - China.
*SEGUNDO MANDATO (2025)
El retorno de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos en 2025 ha cristalizado una reconfiguración geopolítica signada por el resurgimiento de paradigmas soberanistas y una erosión deliberada del entramado multilateralista que definió el orden internacional postguerra Fría. Su administración, embebida de un neo patriotismo comprensible, ha desplegado un andamiaje de políticas proteccionistas y nacionalistas que han exacerbado lógicamente y como era de esperarse, las tensiones con las naciones de orientación progresista y wokista, precipitando una pugna ideológica de proporciones inéditas en el siglo XXI.
1. Recrudecimiento del Unilateralismo y Disgregación del Multilateralismo
La Casa Blanca ha institucionalizado una praxis beligerante en su política exterior, desmantelando mecanismos de cooperación internacional y debilitando organismos supranacionales. Su retórica bien dirigida contra la ONU, la OTAN y el Acuerdo de París ha desembocado en un vaciamiento funcional de estas estructuras, incentivando la emergencia de bloques alternativos que buscan contrarrestar la hegemonía estadounidense.
2. Agudización de la Antinomia Ideológica con las Potencias Progresistas
Gobiernos de matriz progresista, globalista y wokista han reaccionado bruscamente y con mucha vehemencia ante el endurecimiento de la doctrina trumpista, articulando estrategias de resistencia que incluyen desde sanciones recíprocas hasta el robustecimiento de pactos regionales autónomos. En Europa, la UE ha intensificado su agenda de independencia estratégica, mientras que en América Latina se han consolidado foros alternativos al liderazgo estadounidense, como la CELAC y el MERCOSUR, con una renovada impronta antiimperialista.
3. Conmoción Socioeconómica y Volatilidad Financiera
Las iniciativas proteccionistas y la revitalización de la guerra comercial con China han generado una volatilidad sin precedentes en los mercados financieros. Wall Street ha experimentado fluctuaciones abruptas, mientras que sectores clave, como la industria tecnológica y la manufactura globalizada, han debido reconfigurar sus cadenas de suministro en respuesta a la incertidumbre normativa y los aranceles prohibitivos.
4. Radicalización del Discurso Político y Polarización Social
A nivel doméstico, la reelección de Trump ha exacerbado las fracturas sociopolíticas dentro de EE.UU., con un electorado dividido entre sus prosélitos, que ven en él un bastión del nacionalismo estadounidense y sus detractores, que lo consideran un vector de regresión democrática. La aparición de discursos extremistas, sumada a un freno institucionalizado contra movimientos sociales, ha generado una atmósfera de tensión cívica por parte del progresismo anti valores, que amenaza con derivar en episodios de convulsión social generados por estos grupos liberales extremistas.
5. Proyección Prospectiva: Hacia un Orden Internacional Fracturado
Si la administración Trump continúa y así debería ser, en su lógica de confrontación sistemática a todo un sistema mundial de estas corrientes pseudo ideologizadas, el mundo podría encaminarse hacia una reconfiguración bipolar donde los bloques progresistas refuercen su autonomía estratégica frente a una potencia estadounidense en ebullición. En este escenario, la gobernanza global se verá sometida a una tensión constante entre la reconfiguración del eje de poder y la resistencia de las estructuras tradicionales a su disolución.
El desenlace de este proceso dependerá de la capacidad de los actores globales para articular respuestas coordinadas ante la arremetida unilateralista, redefiniendo así los parámetros de la hegemonía en el siglo XXI.
Conclusión: Un Orden Internacional en Proceso de Reconfiguración
El segundo mandato de Trump ha profundizado la tendencia hacia un mundo multipolar con fracturas sistémicas. La disrupción del orden establecido ha incentivado la proliferación de alianzas estratégicas alternativas y la reevaluación de los mecanismos de gobernanza global. El escenario resultante no solo redefine la correlación de fuerzas entre potencias emergentes y tradicionales, sino que también sienta las bases para un período de incertidumbre estructural en las relaciones internacionales del siglo XXI.
Para bien o para mal, pero creo que es para bien, lo sabremos más adelante, el único hombre capaz de enfrentar la destrucción de la moral y los valores que han regido a la humanidad desde tiempos Bíblicos y grandemente erosionados en los ultimos años es, sin duda alguna, aunque muchos lo odien y critiquen, Donald Trump.
15 de marzo 2025
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